Hormigas
Hace un par de días, mientras esperaba el autobús, una mujer que tenía al lado se puso a pisotear a unas pobres e indefensas hormigas que simplemente pasaban por ahí. Estábamos en la calle, cerca de un pequeño jardín, y las hormigas debían tener su hormiguero bajo el bloque de hormigón de la acera. Se trataba de una señora de unos 50 años, que estaba, al igual que yo, esperando el autobús. Y de repente, miró hacia abajo, y se puso a matar a unos pobres insectos que no habían hecho absolutamente nada, y que estaban en su hábitat natural.
Las pisoteó con saña, y siguió haciéndolo pues cuanto más lo hacía, más hormigas salían. Me entraron ganas de decirle algo. De preguntarle si las hormigas le habían hecho algo. Si se habían colado en su cocina y estaban dentro de su azucarero. Al final me contuve, por educación, pero de verdad que tuve ganas.
Supongo que la mayoría de la gente no entenderá porque me molestó tanto que una señora se pusiera a pisotear hormigas como una loca… igual que tampoco entenderán porqué suelo esquivarlas si me doy cuenta de que hay una fila de ellas en el suelo (lo que no veo, no lo puedo esquivar).
Entiendo que si se te cuelan en casa, quieras ponerles freno. No es una plaga agradable. Pero en la calle, donde ellas tienen sus hormigueros y lo único que hacen es buscar comida… no lo comprendo. Supongo que la razón por la que está mujer mató esas hormigas podría explicar muchas grandes tragedias de la humanidad. Ella se consideró superior. Las consideró insignificantes, no pensó que son formas de vida con una cierta inteligencia (no sé hasta qué punto son inteligentes las hormigas, pero desde luego tienen una capacidad de organización admirable), simplemente le molestaban y porque pudo, las mató. Las pisoteó con saña. Su pie fue el arma de destrucción masiva más efectiva que podía utilizar.
Me preguntó qué diría esta mujer si un grupo terrorista hiciera lo mismo con ella, o con gente como ella. O, ya puestos a imaginar, una hipotética raza alienígena para la que los humanos no seamos más que hormigas…
La humanidad cada vez me asquea más…
PD. Ayer me encontré una salamandra en el baño del trabajo. Lo único que intenté hacer fue echarla fuera, porque un baño no es su lugar, y sería más feliz en el campo, pero estaba muy arriba para cogerla (y no estaba segura del bicho que era, podría haber sido una salamandra, o algo parecido y venenoso), así que la empujé un poquitó con un papel, pero lo único que hizo fue corretear por el techo.. La dejé tranquila. Ya saldrá cuando quiera hacerlo.
Julio 17, 2009 a 10:47 am
Lady!!! no te deshagaas de la salamandra. Es ideal tener una cerca porque se come los mosquitos.
Julio 17, 2009 a 4:06 pm
Ay mi niña ecologista!!!!
Tú ya sabes que yo he pasado por muchas fases, de pequeña jugaba a matar moscas, porque las personas cuando somos niños somos crueles y jugamos a probar nuestras capacidades. Los hay que cuando crecen no han dejado atrás esa crueldad, ni han cogido una conciencia empática del mundo que les rodea. Ahí, como bien dices tú radica el mal del mundo, en esos pequeños actos de crueldad radica el mal. Siempre se ha dicho que los asesinos en serie, los psicópatas, comienzan matando animales pequeños. Eso no quiere decir que por matar insectos seas psicópata, pero ya estás despreciando vida, por ser pequeña.
Aunque, por otro lado, tú ya sabes que yo hay bichos que no soporto, aunque si lo puedo evitar no los mato. (Le pido a Pablo que lo haga por mi, jeje)
Julio 20, 2009 a 8:47 am
El otro día una marabunta de hormigas asesinó mi bocadillo de nocilla. Es que la Nocilla no tiene derechos???? muerte a las hormigas!!!!!!!
Julio 21, 2009 a 11:43 am
Al leer lo de las hormigas pienso en lo grandes y poderosos que se sienten los seres humanos -yo no lo pienso-, que creen que pueden pisotear y destruir cualquier cosa…
“Me preguntó qué diría esta mujer si un grupo terrorista hiciera lo mismo con ella, o con gente como ella. O, ya puestos a imaginar, una hipotética raza alienígena para la que los humanos no seamos más que hormigas…”
Exacto, nos creemos tan superiores que me gustaría ver lo que sucedería cuando una raza mucho más superior decidiera que pueda aplastarnos por diversión, total, no somos nada.
En efecto, la raza humana da asco… menos mal que hay ejemplares que no lo dan.
Julio 21, 2009 a 11:53 am
Luchemos por los derechos de la Nocilla!!!!
Julio 26, 2009 a 8:16 pm
No me considero una defensora de las hormigas. De hecho, los insectos es algo que si no fuera fundamental para el sostenimiento ecológico, eliminaría del planeta. Pero esa mujer fue mala…si hay algo más asqueroso que un insecto es un cadáver de insecto…porque el insecto puede irse solo, con todas sus patitas, pero el cadáver se queda ahí. Puagg.
Respecto a la humanidad y la necesidad de empatía y de respeto por la vida es evidente. Controlemos lo que podemos controlar, que es a nosotros mismos y en cierta manera a nuestro entorno cercano y crucemos los dedos para que no nos toque a nosotros el ataque de alguien que se considere con la suficiente superioridad moral como para hacer su voluntad con los demás. No necesariamente terroristas asesinos o alienígenas, hay pequeños gestos perfectamente evitables y cotidianos que nos van amargando la existencia. Un poquito de ponerse en el lugar del otro, por favor.