Últimamente siento que escribo sólo para mí. Bueno, para mí y para Isra, que es el único que me deja comentarios, y por tanto sé que me lee. Quizá el resto del mundo pase por aquí, lea estas sencillas palabras y se vaya sin dejar constancia de su presencia… aunque me inclino a pensar que no… que la única persona con un poco de interés en este blog que ya tiene unos cuantos años de vida es precisamente Isra, el único que me deja comentarios. Lo repito porque no quiero que te mosquees… jeje.

En fin… anoche dormí 4 horas por culpa de una visitilla a urgencias, nada grave, al final… pero el día anterior había dormido 5 horas por una salida nocturna de la que volví más tarde de lo que esperaba y estoy un poco cansada… Cansada por muchas cosas, que no ocurren o están ocurriendo como a mí me gustarían. No me gusta lo que me está pasando, no me gusta que la mujer fuerte e independiente en la que me estaba convirtiendo y de la que me sentía orgullosa, sea consciente de que sería capaz de dejarlo todo por una persona. Asimismo, no es agradable saber eso, y tener además el dato fidedigno (no la creencia, ni la suposición) de que esa persona no sería capaz de hacer lo mismo por mí. Eso hace que piense cosas. Sí, es muy, muy malo que piense estando así, estoy muy triste, muy cansada y quizá debería irme a dormir y mañana será otro día… pero este blog ha sido una especie de diario personal para mí en los últimos años… y ahora que sólo una persona me lee (o al menos que yo sepa), qué más da concretar más en mi vida? Tengo la sensación de que mi hermana, la Gran Sabia y Eminente Pi ve mal lo que estoy haciendo y lo que estaría dispuesta a hacer… y esa mujer en la que me estaba convirtiendo, la que no dudaba ni necesitaba a nadie a su lado para ser ella, también lo ve así. Quizá me haya metido en un barrizal del que no vaya a salir… No lo sé, la verdad.

Puede que si decidiera ahora, en este mismo momento, mi instinto de supervivencia, esa parte que decide que es mejor sufrir un poco ahora que un mucho más adelante… no estaría en la situación en la que estoy… que no es que me queje… pero en fin. No quiero dejar de ser fuerte, no quiero dejar de ser independiente, y, por encima de todo, no quiero ser la clase de chica que lo deja todo por un hombre.

No sé cómo será mi vida dentro de unos años… prefiero pensar en el siguiente paso y no en el kilómetro lejano… Pero bueno, la vida da muchas vueltas. Esperemos que en una de ellas se me aclaren un poco las ideas.

3 comentarios para “”

  1. Hay más gente aparte de Isra (al que no conozco, encantada) que lee tu blog, lo que pasa es que algunos lo hacemos cada más tiempo…Hasta ahora estabas enfocando las cosas de manera más positiva, en plan ¿qué más da sacar las oposiciones de un ayuntamiento que de otro? pero es bueno reflexionar sobre todas las consecuencias, a lo que renuncias y si realmente compensa. Yo he estado a punto de irme también, como sabes, y era algo difícil a pesar de la seguridad de mi relación. En tu caso debe ser aún más difícil. El lado positivo, tener unos sentimientos que superan los obstáculos. El negativo, la sensación de dependencia y la necesidad de meditar sensatamente las consecuencias. Hagas lo que hagas, piensa con calma, mantén tu independencia aun dentro de la pareja y compra un colchón hinchable para cuando vaya a visitarte, sea donde sea. De momento tienes este curso (o al menos este cuatrimestre) para pensar despacio y observar como progresan las cosas.

  2. Hola Sisa, encantado ^^

    Leyendo esta entrada me estaba preguntando si esa persona que fuiste, si esa persona que eras antes de convertirte en una mujer fuerte e independiente sería capaz de “dejarlo todo”, como tú dices. A lo mejor se necesita, precisamente, ser fuerte e independiente para hacer algo así.

    Bueno, no es algo que vayas a hacer mañana mismo así que, aunque es normal que te ronde la cabeza, tampoco debes torturarte con esa idea, tiempo al tiempo.

    En cualquier caso, en una relación de pareja siempre hay alguien que expone más que el otro; muchas veces uno debe dar el paso más grande en favor de una relación.
    Yo creo (no siempre) que la distancia es el olvido y que alguien tiene que acortar esa distancia porque entonces no habría futuro. Quién lo haga ya depende de muchos factores que se verán con el tiempo.

  3. iba a dejar un comentario. Pero como no me llamo Isra no lo hago.

    hala, ya te puedes poner sin respirar.

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