Rectificar es de sabios

Posteado en Crónicas sobre Julio 10, 2009 por ladyboheme

Porque las decisiones que tomamos no tienen porqué ser definitivas. Porque podemos cambiar de opinión. Porque no es una buena idea ponerse a pensar cosas cuando en las dos últimas noches juntas 9 horas de sueño (en total).

Por todo esto, y mucho más, tengo que pedir perdón por la última entrada que escribí. Perdón por varias cosas.

En primer lugar, a la persona de la que hablo, por decir que no sería capaz de hacer algo cuando me ha demostrado muchas veces lo contrario. Porque las cosas se hablan, y una vez habladas es cuando una se puede rayar (o no). Porque ha demostrado tener una paciencia y un saber estar digno de un Nobel (o quizá esto sea una reacción normal, mi única relación realmente seria y larga no es un ejemplo a seguir). Por ser tú, por existir y por aguantarme las rayadas. Lo siento. Aishiteru… aunque esto ya lo sabes.

En segundo lugar, pero no menos importante, quería pediros perdón a todos aquellos que me leéis, pero no comentáis. Estaba en un momento muy malo, mucho sueño y una sensación muy extraña (quizá a un paso de ver médicos calvos y bajitos…), y no debí decir esas cosas… Sobre todo quería pedir perdón a Rhea, que habitualmente sí entra en este blog y sí deja comentarios (aunque en las últimas entradas no lo hayas hecho).

De vez en cuando me tomo las cosas a la tremenda, tengo auténticos ataques de pánico y escribo para desahogarme… Al rato se me pasa y en fin.. queda ahí la prueba…

Si os he preocupado, lo siento, de verdad. Y si os he herido, lo siento aún más.

Posteado en Crónicas sobre Julio 7, 2009 por ladyboheme

Últimamente siento que escribo sólo para mí. Bueno, para mí y para Isra, que es el único que me deja comentarios, y por tanto sé que me lee. Quizá el resto del mundo pase por aquí, lea estas sencillas palabras y se vaya sin dejar constancia de su presencia… aunque me inclino a pensar que no… que la única persona con un poco de interés en este blog que ya tiene unos cuantos años de vida es precisamente Isra, el único que me deja comentarios. Lo repito porque no quiero que te mosquees… jeje.

En fin… anoche dormí 4 horas por culpa de una visitilla a urgencias, nada grave, al final… pero el día anterior había dormido 5 horas por una salida nocturna de la que volví más tarde de lo que esperaba y estoy un poco cansada… Cansada por muchas cosas, que no ocurren o están ocurriendo como a mí me gustarían. No me gusta lo que me está pasando, no me gusta que la mujer fuerte e independiente en la que me estaba convirtiendo y de la que me sentía orgullosa, sea consciente de que sería capaz de dejarlo todo por una persona. Asimismo, no es agradable saber eso, y tener además el dato fidedigno (no la creencia, ni la suposición) de que esa persona no sería capaz de hacer lo mismo por mí. Eso hace que piense cosas. Sí, es muy, muy malo que piense estando así, estoy muy triste, muy cansada y quizá debería irme a dormir y mañana será otro día… pero este blog ha sido una especie de diario personal para mí en los últimos años… y ahora que sólo una persona me lee (o al menos que yo sepa), qué más da concretar más en mi vida? Tengo la sensación de que mi hermana, la Gran Sabia y Eminente Pi ve mal lo que estoy haciendo y lo que estaría dispuesta a hacer… y esa mujer en la que me estaba convirtiendo, la que no dudaba ni necesitaba a nadie a su lado para ser ella, también lo ve así. Quizá me haya metido en un barrizal del que no vaya a salir… No lo sé, la verdad.

Puede que si decidiera ahora, en este mismo momento, mi instinto de supervivencia, esa parte que decide que es mejor sufrir un poco ahora que un mucho más adelante… no estaría en la situación en la que estoy… que no es que me queje… pero en fin. No quiero dejar de ser fuerte, no quiero dejar de ser independiente, y, por encima de todo, no quiero ser la clase de chica que lo deja todo por un hombre.

No sé cómo será mi vida dentro de unos años… prefiero pensar en el siguiente paso y no en el kilómetro lejano… Pero bueno, la vida da muchas vueltas. Esperemos que en una de ellas se me aclaren un poco las ideas.

Everything happens for a reason

Posteado en Crónicas sobre Junio 18, 2009 por ladyboheme

Es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Las vueltas que da la vida. Me miro al espejo y no reconozco a la “yo” de hace un año, una muchacha triste, con los ojos siempre inundados en lágrimas, intentando entender cómo una persona que tanto me quería podía hacerme tanto daño.
Hace casi un año desde que tomé una decisión que resultó errónea, pero de la que no me arrepiento. Fue una segunda oportunidad concedida a alguien que no se lo merecía, pero que me sirvió para darme cuenta de cómo era esa persona en realidad, de cuánta maldad cabe dentro de alguien.
El resultado: unos cuantos meses de dar tumbos, intentando encontrar mi camino, cometiendo errores, experimentando, pero sintiéndome fuerte, nada que ver con el despojo inseguro que era antes.
Y ahora, después de lo que pasó hace ya más de un mes, siento que todo lo que me ha pasado en la vida, ha sido para que viva lo que estoy viviendo ahora. Suena patético si lo digo en voz alta, a novela barata de tiarro descamisado en portada, pero es la pura verdad. Ahora todo encaja, incluso pequeños detalles insignificantes que en su momento pasaron sin pena ni gloria, ahora cobran sentido.
Vuelvo a creer en el destino, porque ahora sé que, por mucho que sufra, por muy mal que me vayan las cosas, EVERYTHING HAPPENS FOR A REASON. Buscar esa razón, o, más bien, encontrarla, es lo que hace que esta vida merezca la pena. No hay que guardar rencor, no hay que odiar, hay que mirar el pasado y pensar que esas experiencias: las buenas, las malas, incluso de las que nos avergonzamos, nos han servido para situarnos en el momento presente, para ser la persona que somos en ese momento.
Miro hacia atrás y aunque me arrepienta de cosas, sé que no sería la persona que soy ahora, y de la que me siento orgullosa, si no hubiera hecho todas esas cosas.

El cofre de marfil

Posteado en Relatos sobre Mayo 23, 2009 por ladyboheme

Hace muchas, muchas lunas, no muy lejos de aquí, una joven soñaba con el agua. Miraba el mar chocar contra las rocas desde su balcón, y ansiaba sumergirse en él, sentir la frescura sobre su pálida piel y el sabor salado del agua en sus labios. Mas esa joven se hallaba encerrada y no podía escapar. La puerta de su dormitorio se hallaba siempre abierta, y justo frente al balcón había un sauce del que podría descolgarse hasta el suelo. No había ninguna cerradura, ni grilletes ni cadenas, que impidieran que la doncella saliese de allí. Pero si ponía un pie fuera de aquél dormitorio, moriría.

Su carcelero, un pescador que se había enamorado de ella años atrás, y que, desde aquel instante, intentó cortejarla, al no conseguirlo, la secuestró y le robó su posesión más preciada: su corazón. Mediante artes oscuras consiguió extraerlo del pecho de la joven, y encerrarlo en una caja de marfil, que debía estar a menos de 10 metros de su propietaria, o aquélla moriría.

Por lo tanto, nuestra joven doncella se había resignado al dolor, al sufrimiento… y sólo soñaba con el mar… con el mar y con algún valiente caballero que sería capaz de robar su corazón y devolvérselo, para que ella pudiera ser libre.

Fueron pasando los días, los meses… y después los años. Al principio, nadie intentó ayudarla, pues a la gente le daba igual que nuestra apenada doncella estuviera sufriendo, pero, en un momento determinado, muchos fueron los que trataron de rescatar el corazón robado. Mas ninguno lo consiguió. Una vez, un joven avispado estuvo cerca, pero finalmente la locura pudo con él, nada más tocar el cofre de marfil, todos los sentimientos más profundos de la joven penetraron en él, y perdió la razón. Le han visto vagabundeando por los muelles, murmurando incoherencias acerca del amor…

Cuando la joven doncella estaba a punto de perder la esperanza, y planeaba arrojarse al mar para que las rocas terminaran con su lenta agonía… un muchacho distraído pasó bajo su balcón y la escuchó suspirar.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás triste?

Sorprendida, la doncella contestó sin pensarlo:

- Estoy triste porque me han robado el corazón.

El muchacho se quedó pensativo unos minutos. Cuando parecía que se había olvidado del asunto, exclamó:

- ¡Ya está! Soy muy bueno negociando, puedo hablar con el ladrón y ofrecerle algo a cambio.

La doncella sonrió. Por un momento había pensado que este podría ser el chico, pero estaba equivocada. ¿Negociar? ¿Qué podría ofrecerle a cambio de su corazón? No entendía cómo había tenido esperanzas si evidentemente ese chico no…

-¿Me dejas subir?

- Claro, sube y habla con él, pero dudo mucho que te escuche – la joven se apartó a un lado, mientras él escalaba el sauce. Una vez estuvo arriba, se quedaron mirándole a los ojos un rato -. Bueno… ahora mismo él no está por aquí, vuelve siempre al anochecer.

- No quería hablar con él, no ahora.

- ¿Entonces?

El chico no contestó, ni siquiera apartó la vista. Se había quedado de pie en el mismo punto, sin moverse un centímetro, mirándola a los ojos. Ella se empezó a sentir incómoda, se ruborizó, pero tampoco podía apartar la vista. Lo más extraño, es que esos ojos de color avellana le sonaban de algo…

- ¿No me recuerdas? Solíamos jugar juntos antes de que te robaran el corazón, tú me ayudabas a saltar entre las rocas y yo una vez pesqué un cangrejo para tí…

- Y te hice devolverlo al mar.

Él sonrió… pese a que había desaparecido, nunca se había olvidado de la joven, su mejor amiga y compañera de juegos. Había pasado los últimos años buscándola. Ella, en cambio, tan sólo recordaba fragmentos sueltos de su niñez, pues la mayoría de sus recuerdos eran afectivos, y su corazón estaba alejado de ella…

El pescador volvió a casa puntual, como siempre, y mantuvo una breve e intensa charla con el muchacho. Cuando terminaron, el muchacho cogió el cofre de marfil, y tomó a la joven doncella de la mano, abandonando por fin su cautiverio. Ella, que no había escuchado la conversación, esperó a que estuvieran alejados y le preguntó qué había ocurrido, por qué había sido tan fácil.

- Aquél pescador te robó el corazón, pero no te pertenecía. Esto – señaló el cofre – siempre ha sido mío, y como propietario legítimo tengo derecho a reclamarlo.

- ¿Significa eso que ahora soy tu prisionera?

- Ni mucho menos. Significa que te lo guardaré para que no te hagan daño, y tú a cambio, guardarás el mío. ¿Te parece un buen trato?

La doncella no contestó, pero según iba caminando junto a aquel muchacho y fue recordando su infancia, se dio cuenta de que él tenía razón, y su corazón siempre le había pertenecido.

Varias ideas inconexas (en apariencia…)

Posteado en Crónicas sobre Mayo 14, 2009 por ladyboheme

A todos nos han hecho daño alguna vez. A unos más que a otros, por supuesto, incluso hay algunos que pasan por esta vida de rositas y sin saber lo que es sufrir… quizá eso no termine de ser bueno, porque no tienen algo malo para comparar. Yo me siento afortunada por la vida que he tenido. Cierto que mi infancia deja mucho que desear, que sigo teniendo kilo y medio de complejos, taitantos defectos y una larga lista de cosas que al final, sin saber porqué, hago mal. Pero creo que, en el fondo, no se me da tan mal vivir. Cualquier día me destrozarán del todo el corazón, no hago más que exponerlo, dejarlo ahí, al alcance de cualquiera que quiera estrujarlo y pisotearlo… y aún así, sigo haciéndolo.

Creo que todos merecemos muchas “segundas” oportunidades, a alguien que se acuerde de nosotros aunque estemos lejos, y que nos brinde su ayuda aunque no creamos necesitarla. Creo que la vida a veces es una auténtica putada y que, sin amor en el mundo, vivirla no merecería la pena. Hablo de amor en sentido extenso, no sólo al pasional, al romántico, al que sientes por esa persona por la que harías absolutamente cualquier cosa; sino también al amor por tu familia, amigos, tu amor propio… No se puede vivir sin sentir eso por la gente… y quizá nos cuesta más, quizá nos cuesta menos… pero todos necesitamos querer y que nos quieran, decirlo, oírlo, demostrarlo y que te lo demuestren.

Por otro lado, actualmente vivimos en una sociedad acostumbrada a la satisfacción inmediata, a no tener que luchar para conseguir las cosas. Creemos que necesitamos todo aquello que nos pretenden vender, que debemos tomar bífidus por las mañanas, tener cantidades industriales de ropa, maquillaje, cremas corporales, revistas de moda… y de “amantes”, pero… realmente… necesitamos todas esas cosas? Quizá sólo necesitemos un buen producto, de mejor calidad, que dure más y satisfaga más nuestras necesidades, en lugar de productos de oferta, que tenemos que ir cambiando cada poco.

Sí, es una reflexión un tanto extraña… es lo que tiene el sueño, jaja! Pero todo tiene sentido… En conclusión… supongo que disto mucho de ser perfecta, pero aprendo de mis errores, y es lo que considero mi mayor virtud… a veces hay que intentar salvar el barco y otras saltar de él y salvarte tú. Si te equivocas con la primera opción, terminas ahogándote; si te equivocas en la segunda, perdiendo algo que podría haber sido realmente estupendo. Hay que saber elegir… y espero estar tomando la decisión correcta…

Construír una casa

Posteado en Crónicas sobre Mayo 11, 2009 por ladyboheme

Tengo que construirme una casa y quiero hacerlo bien, a conciencia, poniendo ladrillito a ladrillito. Lo primero que voy a hacer es ir a inspeccionar el terreno, ver qué tal está, si hay que allanarlo, rellenar algún hueco… No puedo comprar los materiales sin antes ver qué hay allí, ¿no?

Supongo que después tendré que ir poniendo los cimientos, que será lo que más trabajo lleve, sobre todo porque actualmente vivo lejos de donde me quiero construir esta casa, y no puedo ir muy a menudo a trabajar en ella… así que tendré que confiar en que lo que pueda hacer ahora, sirva dentro de algunos meses…

Cosas que me dan miedo de construírme una casa:
1) Que los cimientos no sean resistentes y que todo el esfuerzo que estoy invirtiendo ahora no sirva para nada.
2) Que por miedo a un derrumbamiento, decida dejar la casa sin terminar y vender el terreno.
3) Que el resultado final de la casa no me guste cuando ya viva en ella.

A todo esto se suma que la casa no termine de encajar conmigo, con mi ritmo de vida y demás… Pero bueno… si nunca lo intento, nunca lo sabré. Así que voy a inspeccionar el terreno… y después me lo tomaré todo con más calma… Se puede hacer una casa a largo plazo, ¿no?

Momento revelación

Posteado en Crónicas sobre Mayo 7, 2009 por ladyboheme

Alguien más sabio que yo me ha dicho recientemente (palabras textuales): “Que sepas que eres una persona que vale mucho. Nunca dejes que ningún novio, ex-novio, amigo, conocido o enemigo te convenza e lo contrario”.

Esto me ha hecho pensar… realmente es así… hay mucha gente que lo piensa, la proporción de gente que me quiere a gente que me odia es quizá de 30 a 1… así pues… ¿por qué me preocupa que una persona, una sola persona de tantas como he conocido, me odie?

Así pues.. he decidido pasar de las opiniones ajenas… De gente que se aleja de mí, que no me tiene en cuenta.. y quedarme con los que realmente importan: aquellos que se preocupan por mí, que me preguntan qué tal estoy de tanto en tanto, que agradecen mi presencia en el mundo y valoran mis opiniones sin tratar de convertirlas en las suyas.

Al resto del mundo… sinceramente… que le den. No merece la pena.

Omereto…

Posteado en Crónicas sobre Abril 27, 2009 por ladyboheme

Llevo un mes muy muy malo. Entre la astenia primaveral y un encontronazo tremendamente duro contra el mundo real… No he sido yo estos días, incluso me he derrumbado, creyendo que no puedo con todas las cosas que tengo encima… Pero bueno… varias personas me han abierto los ojos. Y quería daros las gracias… sois muchos los que estáis ahí día a día, aguantándome, queriéndome y brindándome vuestra amistad, y a todos os agradezco vuestra presencia. Sólo vuestra existencia ya es un regalo, y todos esos buenos ratos que hemos compartido, y que compartiremos, como diría cierto anuncio, no tienen precio… Pero en particular… quería agradecer mi recuperación a…

A mi compañero de sueños, mi amante onírico, jeje… por enseñarme dónde estaba ese sendero que había perdido, por abrirme los matorrales y decirme: “sigue ahí, eres tú la que se ha desviado”. Por aguantarme las rayadas en esas conversaciones que parecen eternas porque alguien… ejem… no sabe despedirse. Por todo eso… y por descubrirme a Randolph Carter… sin él, esta recuperación no hubiera sido posible.

A la bruja de Coos… por sus sabias palabras, que siempre están ahí cuando una las necesita, por hacerme ver las cosas con perspectiva, y por recordarme cosas que parecen obvias, pero que a veces se olvidan.

A mi tocaya… compañera de penurias, de fatigas, de paseos con charla… descubrirte fue algo estupendo, neni, ser tu amiga es un privilegio al que espero no tener que renunciar jamás…

A mi amiga artística, gracias por el cinturón, por los apuntes y por ese abrazo que realmente necesitaba, aunque en ese momento provocó una reacción en cadena que costó parar… pero que también necesitaba. Fuistes todo un hallazgo y cada día me alegro más de haberme acercado a tí… al principio con la excusa de Stephen King, después a gorronearte apuntes y ya… como me sentía mal, pues a ser tu amiga.. Es broma. Si tí, no hubiera sacado la carrera, probablemente habría abandonado el máster, y mi vida sería un poco más gris.

A esa nueva amiga, artista también, que ha aparecido del lugar menos esperado… y que me tiene enganchada al msn hasta horas intempestivas… gracias por seguir ahí, por mandarme besitos cuando estoy triste… y por seguir mandándome capítulos del libro!!

Por supuesto, también os doy las gracias a todos los que entráis en este blog y me leéis… y sobre todo a los que me dejáis comentarios estupendos… no sabéis lo que significa para mí que se valore algo que dí por perdido hace mucho tiempo.

A todos vosotros, gracias. Gracias por quererme.

PD. Intentaré actualizar más a menudo…

Soñando

Posteado en Crónicas sobre Marzo 25, 2009 por ladyboheme

Soy una soñadora… muchas veces las puntas de mis pies apenas rozan el suelo… pero no puedo evitarlo. Pienso que en el fondo todas las personas son buenas, que puedes lograr lo que te propongas, y que el ser humano es capaz de grandes logros.

Sobre la bondad de las personas… aunque me he llevado grandes decepciones… batacazos impresionantes al caer de mi nube Kinton, pero también es verdad que he vuelto a subir a ella, tanto en el tema de la amistad, como en el del amor. Ahora mismo procuro volar a apenas unos centímetros del suelo, por lo que pueda pasar, pero… con el tiempo, iré cogiendo altura. Aún así.. a pesar de que los desencantos han sido muchos, también me he llevado alegrías. Gente que sigue ahí a pesar del tiempo pasado, de las cosas malas que han pasado, de mis defectos… y gente que aparece espontáneamente por las circunstancias más absurdas. Mi última amiga surgió así, una cadena de hechos que no voy a relatar aquí, pero de la que me alegro mucho (aunque el desencadenante fuera algo que en la mayoría de los casos es negativo, y en el mío, fue lo mejor que me pasó en 2008).

Sobre alcanzar los sueños… creo que los sueños cambian al mismo tiempo que cambiamos nosotros. Cuando somos pequeños, todos tenemos grandes sueños y ambiciones, queremos ser abogados, periodistas, médicos, pintores, artistas, cantantes… grandes y nobles profesiones. Ninguno quiere ser barrendero, o vendedor, o dependiente de una tienda de ropa. Pero son también profesiones nobles y necesarias. No todos podemos ser ingenieros, y lo que hay que saber es que, cuando se crece, se descubren los talentos ocultos. Esos talentos no siempre están tan a la vista, no todo es cantar bien, tocar algún instrumento o escribir unas novelas impresionantes. Hay más cosas. Saber hacer sentir bien a la gente a la que quieres es un talento. Sorprender a tu pareja con un regalo un día cualquiera, porque sí, es un talento. Ayudar en un comedor de beneficiencia, o en una ONG, es también un talento. Los sueños cambian cuando nosotros crecemos, lo único que debemos hacer es asumir ese cambio, pues al asumirlo estamos madurando. Ante todo, debemos ser felices con las personas que somos.

En cuanto a los logros del ser humano como especie… Prefiero no entrar mucho en ese terreno. Hoy he visto IronMan, grandísima película, pero que hace pensar. Hace 200 años se mataban con espadas, arcos y flechas… De esa manera… un ejército de 20.000 hombres podía matar a poblaciones menores si no estaban muy fortificadas. En el momento en que se oponía resistencia, las bajas eran similares en ambos bandos. Hoy en día, una sola persona, apretando un botón desde un despacho, es capaz de aniquilar a miles de millones de personas. Esto da miedo, ¿no créeis? Por qué se utiliza todo ese potencial, esa tecnología y ese capital humano para la destrucción es algo que aún no entiendo. Se conseguirían muchos más avances en el campo de la medicina si se inviertiera más presupuesto en él y no en defensa. Pero aún así… a veces ocurren cosas milagrosas. Como que un actor famoso invierta parte de su sueldo millonario en ayudar a los demás. Como que un famoso piloto de carreras acceda a que le bajen el sueldo con motivo de la crisis que nos atañe a todos. Son pocos los ejemplos, en comparación con las aberraciones que ocurren día a día, pero lo importante es no obviarlos.

Las estrellas siempre están ahí. A veces simplemente no podemos verlas…

Por eso sigo soñando, en mi mundo multicolor, y bajando de vez en cuando al mundo real…

Consejos para una desconocida

Posteado en Crónicas sobre Marzo 22, 2009 por ladyboheme

Hace relativamente poco tiempo, mi cuento de hadas se transformó en pesadilla. El príncipe azul resultó ser, no ya una rana, cosa que se hubiera podido solucionar civilizadamente, sino el malvado gemelo loco, aquel para el que todo lo bueno es malo, y todo lo bello, horrible. Viví un infierno, una auténtica tortura, al descubrir que todo en lo que había creído, no eran más que castillos en el aire que se derrumbaban bajo mis pies. Conseguí salir de esa situación siendo liberada por mi propio carcelero, al cual le doy las gracias, una vez más, por el mayor favor que me hizo jamás.

Ahora mismo, soy más feliz que nunca, pero lo llevo siendo estos últimos 5 meses, sólo que ahora, además de feliz, estoy ilusionada con un nuevo proyecto, y veo cómo las cosas pueden ser distintas, cómo se puede estar bien sin armar tanto drama.

La única espina que tengo clavada es que… ahora estoy viendo cómo otra chica es apresada por el gemelo malvado, y no puedo hacer nada para ayudarla. Contarle mi historia no bastará para que me crea, pues él se habrá encargarlo de decirle mentiras sobre mi: que si le puteaba, que si todo se hacía a su manera o no se hacía, que yo me llevaba fatal con su familia y amigos, que le hacía chantaje con el sexo… Falso todo, pero… es que todas sus ex, las anteriores a mí, también hacían todo esto. ¿Cómo avisar a una persona que tendrá una visión distorsionada de mi, que se pensará que yo soy la mala? ¿Cómo decirle que todas las cosas maravillosas que está viviendo ahora, dentro de x meses cambiarán totalmente y lo que hoy es hermoso mañana estará deforme?

Me gustaría mucho poder ayudarla… poder impedir que le ponga ilusión a algo que, posiblemente, acabe mal… pero no voy a meterme donde no me llaman, donde ni siquiera se me quiere. Ella debe darse cuenta por sí misma, igual que yo, de que él no es ningún príncipe, ni siquiera es una buena persona, ni siquiera una persona cuerda. Si a mí me hubieran avisado, no habría hecho caso ninguno, cierto… pero… quizá hubiera estado más atenta a los detalles… como que él se llevara mal y tuviera problemas la mayor parte del tiempo con toda su familia, como que sus amigos eran escasos y no demasiado buenos… como que si contaba dos veces la misma historia, siempre cambiaba algún dato esencial (lo cual incrementaba mis dudas acerca de si lo que contaba era verdad o no…).

Ojalá pudiera ayudarte, a ti, y a las que vengan después de ti. Porque él no es ningún príncipe azul. Es un vampiro emocional… que intentará que toda tu vida sea sólo él. Eso me lo ha confesado hace pocas horas, que me mintió para que dejara de hablar con un amigo mío porque me quería sólo para él. ¿Qué clase de mente retorcida piensa en esas cosas?

Seguramente no leas esto, o probablemente quien lo lea sea precisamente tu secuestrador y pretenda con ello demostrarte lo mala persona que soy, pero, por si acaso lo lees, un consejo: sé feliz, si estás bien con él, estupendo, os deseo lo mejor, pero… en cuanto empieces a tener dudas de que lo vuestro no funciona, piensa sólo en tí y escapa. Yo no lo hice, y lo pagué caro.